sábado, 22 de febrero de 2014

21/28 Blanco y negro (Italia, 2008)

"No hay nada, se ha dicho, que un humor inteligente
 no pueda resolver en carcajadas, ni siquiera la nada."
Pierre Piob





¿Cómo puede surgir el amor entre una mujer negra y un hombre blanco? ¿Qué sucede con la pasión amorosa cuando todo conspira para que sea imposible? Esta es la premisa alrededor de la cual gira esta encantadora e hilarante película que toca el tema de las relaciones interraciales, los prejuicios y racismos por parte de ambos mundos (europeos y africanos) y la posibilidad de que el amor trascienda o salve todas las barreras y complicaciones que surgen en torno de un sentimiento puro y honesto. El acercamiento directo e irónico de Comencini  sobre el tema del racismo, las relaciones interraciales en una Europa integrada y tolerante, así como la sátira a lo políticamente correcto nos proporciona una mirada contemporánea de los prejuicios raciales en todos lados ya que ambas familias cuestionan y rechazan la relación.  La película se origina a partir de la amistad de la directora con el pueblo africano y desde la experiencia de los prejuicios recíprocos y las representaciones estereotipadas de parejas de diferentes razas, así como de la necesidad de hacer una película que contara una historia de amor totalmente nueva para el cine italiano.


Lo que vemos es un proceso de crecimiento en los personajes, principalmente la esposa engañada, es el colapso de las certezas, y de un perfección buscada durante mucho tiempo, al final hecha de lado en el nombre de una fragilidad humana. Aunque ella intenta compensar la complicidad de su familia, Elena es un símbolo de cómo algunos individuos pueden ser racistas, sin una conciencia precisa de cómo, por lo que la película pone en relieve el trasfondo tácito del racismo que todavía impregna la sociedad italiana. Miedos y prejuicios hacia las personas de diferentes grupos étnicos y que no suelen salir a la luz quedan expuestos en forma refinada y graciosa.




En el fondo las familias sienten más que una traición de pareja (una infidelidad conyugal) que la relación de Nadine y Carlo es una traición a la raza, al origen, al grupo de "pertenencia" de cada uno. Mientras la relación o pasara de ser un affair, las familias estaban dispuestas a "tolerer" e incluso olvidar el hecho, per cuando ven que existe la posibilidad de una relación amorosa "seria" entonces los prejuicios salen a la luz sin tapujo alguno. Y cabe aclarar que también hay una crítica al sistema de clases y al clasismo imperante en Italia, por eso las criticas hecas al respecto del nivel socioeconómico de la pareja me parecen estúpidos. Esa es una actitud patética de los críticos ¿sólo las historias de pobres son valiosos o profundas, solo el sufrimiento del pobre merece ser retratado? que sesgados y miopes son a veces. La película es una llamada de atención sobre temas tabú, no es "educativa" pues no es un documental, así que aquí quienes están equivocados son los que pretenden "educarse" con películas, esa no es su función. 



La película también fue criticada por simplista o banalizar el tema del racismo, lo cierto es que trae a la luz un tema poco tratado en el cine italiano y menos en una historia contemporánea de la Italia unificada y democrática. Para mi lo más valioso de la propuesta de la directora es su intento por desacralizar los temas tabú y qué mejor arma que el humor, un humor fino, inteligente y respetuoso (aunque este último término podría sonar redundante cabe alcarar que hoy en día confunden el humor, que impica una autocrítica, una abstracción de la realidad y la posibilidad de un aprendizaje, con la burla que no es más que la mofa vil, llana y sin mayor motivo que la humillación). 





Título original: Bianco e nero
Año: 2008

País: Italia
Duración: 100 min.
Directora: Cristina Comencini
Reparto: Fabio Volo, Ambra Angiolini, Aïssa Maïga, Eriq Ebouaney, Katia Ricciarelli, Anna Bonaiuto, Franco Branciaroli, Teresa Saponangelo, Billo Thiernothian, Awa Ly, Bob Messini, Letizia Sedrick, Thierno Thiam
Guión: Cristina Comencini, Giulia Calenda, Maddalena Ravagli
Fotografía: Fabio Cianchetti
Productora: Cattleya / Rai Cinema / Ministero per i Beni e le Attività Culturali (MiBAC)
Sinopsis: Elena es un mediadora cultural que dirige una asociación contra el racismo, mientras que su esposo Carlo es un ingeniero informático que tiene poco en común con su esposa. Bertrand es el colega de Elena, y el marido de Nadine, con quien tiene dos hijos. Los acontecimientos de la película se desarrollan después de que Carlo conoce a Nadine, una fascinante y elegante senegalés, empleada en la Embajada de Senegal en Roma. Los dos son arrastrados por una complicidad inesperada que se convierte en una relación clandestina. Las expectativas y los prejuicios de sus dos familias salen a la luz cuando su relación se revela, y la nueva pareja tiene que tomar decisiones importantes. 



jueves, 20 de febrero de 2014

20/28 Mi vida como un perro/Mitt liv som hund (Suecia, 1985)


Si la carrera de este cineasta pudo superar su fama local se debió a su fascinación por la novela autobiográfica de Reldar Johnsson Mitt live som hund (Mi vida como un perro, 1985), que adaptó y dirigió con enorme éxito. Se trata de una crónica de infancia sumamente personal, en la que la vida de un pequeño pueblo sueco habitado de seres peculiares es vista a través de los ojos de un niño de 12 años (falta cita). 

Lo que parecía un terrible acontecimiento, se convertirá en una serie de vivencias inolvidables entre ellas el primer amor. Es una historia realista sobre la llegada a la adolescencia, con escenas verdaderamente maravillosas. Esta triste obra refleja cómo se vive desde la infancia la enfermedad y la muerte. Combina drama con toques de humor. Provoca empatía por ese niño que narra a la cámara (a nosotros), lo que le hubiera gustado contarle a su madre, ya muerta y tan amiga de los libros e historias.

Mi vida como un perro es realmente un cuento bastante desolado sobre un niño a quien deja la madre, por enfermedad mortal, y a cuyo perro, Sickan, se le da muerte mientras él tiene que mudarse a casa de unos parientes del campo, lejos de la ciudad en la que ha crecido. El título del libro y del filme se refiere a la situación de Ingemar, psicológica y existencialmente. 


Su fantasía más expresiva está relacionada con el perro ruso Laika, enviado solo al espacio en un sputnik, sin tener voz ni voto en el asunto (tal como a él le ha sucedido). Tales momentos son relatados sobre el fondo del infinito de un cielo azul salpicado de estrellas, ocasiones en que la soledad y la vulnerabilidad de Ingemar adquieren una perspectiva metafísica. En otro nivel, esas tomas pueden ser yuxtapuestas sobre otra viñeta repetida, donde Ingemar cuenta chistes a su madre en una época en que estaba todavía sana y podía reirse.





Es una brillante exploración del universo infantil de la mano del actor Anton Glanzelius. Un niño, Ingmar, que lleva una vida dura, condicionada por la enfermedad de su madre, y que empieza una nueva vida en un pueblo donde descubrirá muchas cosas. Excelentes los comentarios en off que nos sumerjen en los pensamientos del chico. Un grandioso guión, basado en hechos reales y una dirección excepcional, sobretodo de actores, por la que Hallström recibió su primera nominación al Oscar como mejor director (también como mejor guión).

Mi vida como un perro es una película sobre la infancia y el tránsito a la adolescencia en la Suecia rural, aún poco industrializada y que lentamente alejandose de la posguerra. Esta película embellece la cultura sueca y refleja los valores de la sociedad en relación con la sexualidad, los roles de género, intereses deportivos (fútbol y boxeo), el arte y el tratamiento de los animales (mascotas). Un tema importante que se toca es la enseñanza de la sexualidad que se muestra en las interacciones de Ingemar con su tío y otros hombres en la fábrica de vidrio, ya que modelan la conducta masculina tradicional.

El director refleja la sociedad escandinava a finales de los años 50, así como ciertos elementos de los cuentos infantiles de Astrid Lindgren. Lasse Hallström logra el equilibrio del drama de un niño sin sentimentalismos. A pesar de la nostalgia de la niñez se mantiene el drama emocional realista y nunca pretende suavizar o endulzar la trágica experiencia de Ingemar. Con los años 50 allanando el camino para el progreso científico, la película sugiere que la sencillez es un estilo de vida mucho más armonioso.





Más allá de ser un drama basado en hechos reales, Hallström consigue un perfecto equilibrio con la construcción de unos personajes fuera de convencionalismos y situaciones cómicas que consiguen que al término de la película no tengas un nudo en el estómago sino la satisfacción de haber visto buen cine.

Con la candides de la niñez, el pequeño logra ir superando los problemas: conoce a varios niños, entra a un equipo de futbol y conoce las personalidades de otros adultos del pueblo que le van agarrando cariño al saber su historia. Desde la chica más guapa de la fábrica en donde trabajo su tío, hasta un viejo que vive con ellos y hace que el niño le lea catálogos de lencería. Todo esto le da sus toques de comicidad a una película de un tema ciertamente trágico. Combina drama con toques de humor. 

El actor que interpreta a Ingemar, Anton Glanzelius, es sencillamente genial ofrece una de las mejors actuaciones infantiles que se han dado en el cine, extraordinariamente complejas y carente de la sobreactuación tan típica en actores infantiles. Su logro se debe en gran parte a la magnífica dirección de Hallström. La sonrisa dolida que se extiende por su rostro mientras visitaba a su madre en su lecho de muerte es absolutamente desgarradora, mientras que sus sentimientos encontrados hacia la potencial novia Saba (una igualmente sublime Melinda Kinnaman) se transmiten sin una sola expresión amanerada. Saba es una chica poco femenina que quiere boxear con los chicos y que "oculta" su identidad (se venda los senos). Sin embargo, como cada subtrama en la película, esta historia de amor no sigue un camino de fórmulas , y en su lugar nos presenta una historia llena de la confusión y angustia típica de los niños de su edad. Lástima que este pequeño actor danés jamás volviera a la interpretación. Ahora es propietario del mayor canal de televisión sueca, TV4.




Hallström usa la narración en forma similar a Terrence Malick. Las palabras a menudo no se relacionan con la imagen en un sentido literal, sino en gran medida se usan para la textura emocional, psicológica y temática de cada escena.

Título original: Mitt Liv Som Hund
País: Suecia
Año: 1985
Duración: 101 mins
Director: Lasse Hallström
Guión: Lasse Hallström basada en la novela autobiográfica de Reidar Jönsson
Director de Fotografía: Rolf Persson
Música: Bjorn Isfalt
Actores principales: Anton Glanzelius, Manfred Serner, Anki Liden, Tomas von Bromssen, Melinda Kinnaman, Kicki Rundgren, Lennart Hjulström, Ing-Marie Carlsson, Leif Ericson
Productora: Svensk Filmindustri / Film-Teknik
Distribución: AB Svensk Filmindustri

PREMIOS
1987: 2 nominaciones al Oscar: Mejor director y guión adaptado
1987: Globos de oro: Mejor película de habla no inglesa
1987: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
1985: Premios Guldbagge (Suecia): Mejor película y actor (Anton Glanzelius)
1987: BAFTA: Nominada Mejor película en habla no inglesa





Mi vida como un perro (inglés) se exhibió en otros países con el título de El año del arco iris


Lasse Hallström también ha dirigido otras comedias románticas como Algo de que hablar (1995), Chocolat (2000), Casanova (2005). 

miércoles, 19 de febrero de 2014

19/28 Unmasked part 25 (Reino Unido, 1988)

“Everyone has a bad day now and then, 
but killing people isn’t going to solve anything!” 





Un cuento de horror romántico, un amor inesperado. Esta película británica de "horror" de los 80´s es una delicia de sátira sobre el amor, las relaciones humanas, la marginalidad, el aburrimiento y el destino. Si les gusta el cine gore apáguenla después de los primeros 15 minutos, Si les gustan las películas de romance, inicien la película 20 minutos después del incio oficial, si les gusta el humor negro esta es LA película. El guión de Mark Cutforth y la dirección de Anders Palm giran en torno al concepto de película slasher (el término es un anglicismo derivado de la palabra «slash» que es «cuchillada» o «corte») con el fin de hacer una sátira que pisa la línea entre el humor y el horror de manera que muchos espectadores no saben qué hacer con ella. Si les gusta este tipo de humor (el amable y cáustico sarcasmo europeo) disfrutarán esta película. Diálogos ingeniosos, grandes personajes, el giro de la historia y su final hacen de ésta una película obligada. Esta maravillosa parodia tiene todo el encanto slasher de la época de los 80 combinado con las comedias románticas con un tono consistente, buenas actuaciones e ideas genuinamente inteligentes. 

Después de una masacre inicial el personaje, un asesino en serie, se topa con la última víctima a la que, a punto de degollar, descubre que es ciega. Deja caer el cuchillo y se limpia su mano ensangrentada como todo un caballero debería, emitiendo algunos gruñidos por saludo lo que la mujer interpreta como que él es un mudo. Ella lo invita a su casa a tomar el té . Sólo entonces él empieza a hablar, en un acento británico bien hablado, se presenta como Jackson y se quita su máscara de hockey para revelar (al público) su horrrible y deforme rostro por el cual usa la máscara. Ella parece poder ver al ser humano que hay en él, al monstruo deforme no lo ve y a partir de ahí florece una relación amorosa entre ambos seres marginales. 





Aparentemente el malo corpulento simplemente necesitaba que alguien lo entendiera y le diera ternura, una espacie de Frankestein moderno. El romance se vuelve una relación estable que le produce contradicciones con su vida, tanto como pareja -los juegos sexuales de su novia lo perturban y sorprenden- así como de multiasesino. El final puede verse de una forma pesimista, haciendo hincapié en que el mounstro que llevamos dentro es un arquetipo irredimible , inevitablemente comprometido con la violencia a pesar de cualquier intento de humanizarlo, el ser atrapado en su propio destino. Puede entenderse, también, como la escencia de las relaciones humanas. Como sea que se vea esta película es una divertida y profunda crítica al mundo contemporáneo, su violencia y su soledad.

La actuación de Cox es bastante buena, con mayor razón si consideramos que tuvo que trabajar detrás de la máscara y bajo kilos de maquillaje y hay algo en su acento británico que se suma al humor y la melancolía de la película. En cuanto a Brayshaw prácticamente se puede oler su aliento de whisky a través de la pantalla. Fiona Evans hace un trabajo decente como Shelly y mejor en las escenas donde ella revela sus preferencias sexuales. Probablemente es porque nadie espera que una mujer ciega pueda disfrutar látigos y esposas en el dormitorio. Son este tipo de guiños que están a lo largo de toda la película los que la hacen aún más refinada en su ácida crítica y franca burla de ciertos temas como los clichés, lugares comunes y estereotipos de las películas de horror norteamericnas que dominaban el mercado cuando surgió esta película. Este film se salva, justamente por ser una sátira, de las críticas al cine de horror en cuanto a su contenido misógino, sexista y moralista, entre otros prejuicios típicos del cine estadounidense.





Título original: Unmasked (aka Hand of Death)
Director: Anders Palm
Productor ejecutivo: Anders Palm
País: Reino UnidoAnders Palm,
Año: 1988

Duración: 85 minutos
Idioma: Inglés
Música: Julian Wastall
Fotografía: John de Borman
Edición: Brian Peachey
Diseño de producción: Max Gottlieb

Reparto: Gregory Cox, Fiona Evans, Edward Brayshaw, Debbie Lee London, Kim Fenton
Resumen: Jackson es un asesino en serie solitario, lector de Lord Byron, que está comenzando a cuestionarse el sentido de sus asesinatos y no recuerda siquiera el motivo inicial que lo llevó a matar. El futuro parece sombrío hasta que conoce a una chica ciega, Shelly, quien comienza a mostrarle que la vida no es tan mala.Todo depende de Jackson si decide dejar de matar y empezar a hacerse responsable e incluso piensa encontrar un trabajo de verdad y formar una familia, lo que lo llena de angustia y contradicciones.




Yo la vi en la televisión una extraña madrugada. Creo que no llegó a los cines mexicanos y tampoco sé si está en renta en algún videocentro. Se puede conseguir en amazon, ebay, etc... Vale la pena.

British horror movies




martes, 18 de febrero de 2014

18/28 Le fabuleux destin d'Amélie Poulain (Francia, 2001)

"El 31 de agosto a las cuatro de la mañana, Amélie es sorprendida por una idea deslumbrante. Se propone encontrar al propietario de la caja de recuerdos, dondequiera que esté, y restituirle su tesoro. Decide que, si él se conmueve, dedicará su vida a ayudar a los demás. Si no... pues nada"


Film de Jean-Pierre Jeunet –realizador de Delicatessen– quien siguiendo su costumbre, trabaja con un excelente guión repleto de personajes extravagantes y de situaciones que rozan lo fantástico, pero que a toda costa se mantienen firmemente anclados en el entorno emotivo humano, lo que los hace no sólo creíbles, sino hasta entrañables. El director ha transformado la oscuridad de Delicatessen en una brillante y optimista fábula vital con eje en una muchacha excéntrica que decide volcarse en acciones que permitan mejorar la vida de los descontentos personajes que le rodean. Amélie es una de las mejores películas en cuanto a su manufactura, tanto desde el punto de vista técnico como artístico, que es de primera línea, y muestra una vez más cómo la innovación cinematográfica no va necesariamente de la mano con una enorme inversión monetaria.






El guión es el otro protagonista del film. La originalidad radica en su forma de narración con situaciones realmente curiosas (como la de el gnomo de jardín del padre). Los distintos recursos que utiliza, como la presentación de los personajes, la explicación de los pensamientos de los personajes o la muestra de los acontecimientos, lo convierten en un guión cómodo, dinámico, aunque en ocasiones demasiado rápido. Un escrito con mucha sensibilidad respecto a pequeñas situaciones. Amélie tiene en su haber la facultad de hilvanar uno de los mejores guiones en mucho tiempo: la creación de cada uno de los personajes está explícitamente bien diseñada, la complejidad de la historia se vuelve llevadera mientras los minutos avanzana además de ser acompañada de una narración amena, ágil precisa. Dentro de la filosofía que implanta en la pantalla, Amélie habla sobre la felicidad, la complicada y atareada vida, el amor, la locura, el arte, la poesía, los miedos, la superación, el fracaso, los retos y un cúmulo de elementos más que son claves durante toda la cinta.






De la mano con el guión van las perfectas actuaciones del elenco completo; desde la protagonista hasta el más pequeño papel, todos los actores han logrado situarse mentalmente en el mágico mundo visual de Jeunet, reaccionando de forma consistente ante las extrañas ocurrencias. Y desde luego, para que esto funcione, el director debe lograr que el público acepte tal entorno, sin cuestionar su veracidad y sin intentar siquiera poner la historia en algún contexto más "realista". Para lograrlo hace diestro uso de su extraordinario sentido visual, presentando las imágenes en una paleta de colores muy viva, pero a la vez limitada; un constante filtro verdoso acentúa los colores primarios y deslava todo lo demás, reduciendo la percepción del espectador, o mejor dicho, centrándola a lo que Jeunet quiere, pero sin descuidar los escenarios y ambientación. La banda sonora es memorable, ya un clásico del cine y usada en todos los ámbitos. Sin duda, una partitura trascendente que encaja a la perfección con el espíritu de la película.




La tonalidad amable y delicada con que Jeunet enfoca a sus personajes y situaciones, además de la inteligencia y complejidad emocional demostrada en la generación de las mismas, provoca una dulce y gozosa sensación en el espectador. Cabe destacar la interpretación de Audrey Tautou en el papel principal, la creación de simpáticas escenas (nada estridentes en su aspecto cómico) que van relatando las características psicológicas de la protagonista y su contexto personal, y la singular exposición de emociones de la relación sentimental establecida entre dos seres especiales predestinados desde su nacimiento al encuentro amoroso. Aunque la película fue escrita pensando en Emily Watson no cabe duda que hoy día no podemos pensar en nadie más que Audrey como Amélie.


Como en todas sus obras, Jeunet pone especial atención en crear composiciones magistrales, de tal forma que, como reza el cliché, "cada cuadro de película es una obra de arte". El director y su fotógrafo hacen uso mesurado de todas las modernas técnicas efectistas de edición y fotografía, pero nunca gratuitamente. Todos los trucos de cámara (incluyendo efectos digitales) están utilizados para servir al guión y para subrayar (unas veces con sutileza, otras con desgarradora vehemencia) las emociones de los personajes. Todas las imágenes durante el desarrollo del film se retocaron por ordenador, lo que produjo un efecto surrealista y mágico.

Como resultado final obtenemos una reflexión de lo más sencilla: ¿Por qué vivir amargado en una realidad que no nos gusta cuando en nuestra mano está el transformarla y hacer cada día la vida un poco más hermosa? Amélie es la receta que todos los corazones necesitan, tanto si están albergados dentro de un esqueleto de cristal como si no. La imaginación de Amélie es un arma poderosa que, combinada con su afán para hacer el bien, nos otorgan una especie de diamante, de joya con un potencial desmesurado, tan capaz de amar como las demás personas.




Título original: Le fabuleux destin d'Amélie Poulain
Año:2001
Duración: 120 min.
País: Francia
Director: Jean-Pierre Jeunet
Guión: Guillaume Laurant, Jean-Pierre Jeunet
Música:Yann Tiersen
Fotografía: Bruno Delbonnel
Reparto: Audrey Tautou, Mathieu Kassovitz, Rufus, Lorella Cravotta, Serge Merlin, Jamel Debbouze, Claire Maurier, Clotilde Mollet, Isabelle Nanty, Dominique Pinon, Artus de Penguern, Yolande Moreau, Urbain Cancelier, Maurice Benichou
Productora: Claudie Ossard / UGC
Sinopsis: Narra la historia de una excéntrica muchacha que ha elegido vivir en soledad, por convenir así a su forma de ser. Pero cuando el azar le muestra la influencia positiva que puede tener en otras personas, ella comienza un tímido acercamiento al mundo exterior, lo que eventualmente la lleva a considerar la olvidada posibilidad del romance.






Una de las películas francesas más taquilleras de todos los tiempos (más de 30 millones de espectadores en el mundo), Amélie marcó un fenómeno muy poco usual en su fecha: desbancar a las siempre taquilleras películas estadounidenses en Francia y lograr una gran repercusión fuera de su país, en mercados tales como EE. UU., Europa, América Latina y Asia. Si bien todavía no se ha plastificado en merchandising, adonde sí ha llegado el fanatismo es a Internet. Amélie cuenta hoy con un lúdico sitio oficial y muchos otros en idiomas diversos. Anecdotario de Amelie (sólo para muy fans) y así es a Amélie la amas o te empalagas y yo la amé.





Para conmemorar el decimo aniversario del estreno de la película se organizó el 31 de mayo de 2011, una proyección en pantalla grande en el barrio de Montmartre con presencia de los actores Audrey Tautou yMathie Kassovitz, y el director Jean-Pierre Jeunet. Lo que se ha recaudado (las entradas costaban 20 euros) irá a una asociación que ayuda a las personas enfermas de corazón. La generosidad de Amélie sigue siendo inagotable diez años después.

Amélie (soundtrack)

Si la ven en DVD vale la pena el track entrevista con el director.

Amélie fue candidata a 5 premios Oscar:
- Mejor película extranjera Francia
- Mejor guion original (Guillaume Laurant, Jean-Pierre Jeunet)
- Mejor fotografía (Bruno Delbonnel)
- Mejor dirección artística (Aline Bonetto, Marie-Laure Valla)
- Mejor sonido (Vincent Arnardi, Guillaume Leriche)

Fue ganadora de 4 premios César
- Mejor película (Jean-Pierre Jeunet)
- Mejor dirección (Jean-Pierre Jeunet)
- Mejor música (Yann Tiersen)
- Mejor dirección artística (Aline Bonetto)

También consiguió 2 premios Baftas:
- Mejor guion original (Guillaume Laurant, Jean-Pierre Jeunet)
- Mejor diseño de producción (Aline Bonetto)

lunes, 17 de febrero de 2014

17/28 Cerezos en flor/Kirschblüten - Hanami (Alemania, 2008)

En Japón, las flores de cerezo, son una metáfora de la vida. 
Un breve y brillante instante de florecimiento, 
seguido por la inevitable caída y muerte.


El filme de Doris Dörrie utiliza el símbolo de los cerezos así como la danza Butoh para tejer  su relato. Las imágenes de la naturaleza se yuxtaponen a los estados emotivos que éstas pueden sugerir, un continuo oscilar de interior (gesto) a exterior. El Butoh, se asocia a la idea de una libertad que hacia afuera pareciera ridícula o sin sentido, una búsqueda y un espacio de emancipación.





Más que una apropiación del estilo del japonés, Dörrie reflexiona sobre su arte. En la realización de este ejercicio consigue una película de una belleza visual y semántica extraordinaria. Y es que, más allá de que goza de una fotografía impecable a cargo de Hanno Lenz, esta película logra una inmersión profunda en los símbolos universales de dos culturas altamente sensibles a partir de ideas que nunca dejarán de inquietar a lo seres humanos: el amor, la soledad y la fugacidad de la vida.

Tanto en el cine como en otras expresiones artísticas, el diálogo entre diversas tradiciones culturales es un medio decisivo a la hora de hacer arte. Cuando este recurso está en manos de un artista con sensibilidad, es incluso posible que una obra con deficiencias logre imponerse por su hondura. Concebida como un homenaje al legendario Yasujiro Ozu, la película Las flores del cerezo es una variación de la memorable Viaje a Tokio (1953) donde Doris Dörrie retoma temas fundamentales del cineasta japonés para abordarlos en armonía con el espíritu alemán.




Dada la simetría narrativa, el ritmo lento y la pasividad de la cámara en Las flores del cerezo parece que Dörrie planeó el rodaje de una película japonesa. Se trata así de un homenaje a Ozu, pero también de una exploración del cine nipón. Aunque esta búsqueda no es fallida, es evidente que la directora no logró consumar la concepción narrativa de la cinematografía oriental. El relato no se mueve con suficiente naturalidad y los personajes no logran despojarse de su creadora porque están forjados con esa sensibilidad intelectual que caracteriza a la literatura alemana. Todo descansa en la fuerza semántica de objetos, símbolos y acciones, a lo que se suma un afortunado uso del color que produce una atmósfera taciturna -el sol en el Báltico y el viento golpeando los cerezos en Japón-. (cfr articulo)

Titulo: Kirschblüten - Hanami
Directora: Doris Dörrie.
País: Alemania
Año: 2008
Duración: 127 minutos
Guión: Doris Dörrie.
Montaje: Inez Regnier y Frank Müller.
Fotografía: Hanno Lentz.
Música: Claus Bantzer.
Diseño de producción: Bele Schneider.
Vestuario: Sabine Greunig. 
Reparto: : Elmar Wepper (Rudi), Hannelore Elsner (Trudi), Aya Irizuki (Yu), Nadja Uhl (Franzi), Maximilian Brückner (Karl), Birgit Minichmayr (Karolin), Floriane Daniel (Emma), Felix Eitner (Klaus).


Sinopsis: Tras la muerte de la mujer, el viudo se reúne con su hijo en Japón; es decir, realiza el viaje que su esposa siempre añoró hacer. Y allí, gradualmente y de la mano de una altruista niña-Virgilio, se va transformando en ella, entre atisbos de cerezos en flor y asomos del tímido monte Fuji, con alusiones muy directas a los cien retratos que del volcán hiciera el ya clásico Hokusai.





Agridulce y a ratos amarga, Las flores del cerezo es una dura reflexión sobre la viudez, así como sobre el peso de la memoria del otro –su sombra que nos acompaña, así como una sombra acompaña a los que bailan Bhuto–, la pareja perdida, en nuestro propio devenir cotidiano. A la vez hermosa visualmente y cruda en su retrato de la buda vida familiar alemana, esta nueva película de Dörrie nos (de)muestra los atributos acumulados de la creadora, genuina y siempre original.  David Miklos




Película (en español de España -por si tienen las tripas-)

domingo, 16 de febrero de 2014

16/28 Maurice (Reino Unido, 1987)

"You may omit the reference to the unspeakable vice of the Greeks"



Basada en la novela homónima de Edward Morgan Foster que fue escrita en 1913 y vetada por más de 50 años, esta película narra la prohibida historia de amor de dos estudiantes de Cambidge en un momento en que la homosexualidad se castigaba con pena de prisión. Ambos deben mantener sus sentimientos en secreto so pena de afrontar las terribles consecuencias. Producida por Ismail Merchant a través de Merchant-Ivory Productions y Channel Four Films, el filme fue dirigido por su compañero James Ivory y el guion fue escrito por el mismo Ivory y Kit Hesketh-Harvey. La gran dirección, las finas actuaciones del elenco, y las partituras de Richard Robbins se combinan para crear una película de inmenso poder. Maurice es una romántica, conmovedora historia de amor y auto-descubrimiento. Esta es una película excepcional por muchas razones que trascienden su construcción dramática. 


Visualmente se recrea en forma maravillosa ese mundo (la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX y comienzos del XX.) a través de las escenografías y el diseño de vestuario. Hay un sinnúmero de hermosos y sensuales detalles de la época, que reflejan el estrato social en el que nos encontramos, desde los pasillos de Cambridge (esta fue la primera película que obtuvo permiso para rodar allí) hasta los pasillos de las casa en los suburbios, a los esplendores del Parque Pendersleigh de los Durham (llamado Penge en la novela) o a las ruinas griegas, donde Clive se pasea en su confusión, al el enorme barco de vela que se supone que Alec tomará hacia América del Sur. Para mérito de Merchant Ismail, quien produjo esta película pródiga con un presupuesto modesto, casi siempre se siente como que estamos en el mundo real en lugar de una película fabricada.






La hermosa fotografía corre a cargo de Pierre Lhomme. Para complementar el drama, utiliza una paleta terrosa oscura y una imagen muy saturada, junto con composiciones evocadoras y movimientos de cámara. Se logra un equilibrio eficaz entre el naturalismo y matices simbólicos. Por ejemplo, Cambridge se muestra sólido, imponente y bello y al mismo tiempo oscuro, sombrío y opresivo. Esas mismas cualidades se destacan en otros lugares asociados con la clase dominante, desde la sala a la sala de conciertos hasta los escenarios íntimos, comedores, dormitorios. Por el contrario, las escenas al aire libre muestran un mundo de colores vivos, desde el verde luminoso del pasto hasta la deslumbrante variedad de flores y la belleza del follaje de otoño.

La fotografía y la historia se enaltecen con la marvillosa música que la acompaña y retrata a la perfección los estados de ánimo así como la psicología de los personajes. El uso de los efectos de sonido es casi poético y le da un refinamiento especial a las escenas. Digna de mención es la banda sonora, que logra acompañar notablemente cada momento emocional, y cronológico, consiguiendo que el espectador enlace unos momentos con otros. Además de ésto, los productores logran un ritmo en la edición de la película, a cargo de Katherine Wenning, que los coloca como maestros del cine. De forma intencional cortan determinada escena antes de que el significado de ésta sea totalmente comprendido, así, se deja que el espectador de forma casi intuitiva termine y comprenda la escena.

Esta pelicula describe en forma elegante y muy sutil el sistema de clases sociales, así como el sistema educativo, moral y de convenciones imperante en Inglaterra. Es una muy fina crítica a estos sistemas cerrados, elitistas, moralistas.



La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Venecia, donde logró hacerse con el León de Plata para James Ivory, el Premio Osella de Oro para la mejor partitura en una banda sonora, y el premio al mejor actor fue curiosamente compartido por James Wilby y Hugh Grant. El vestuario logró hacerse con una nominación a los Oscar, aunque no hacerse con la estatuilla. Se trata del primer papel principal de un joven (decirle guapo sería pleonasmo) Hugh Grant que lamentablemente ha ido perdiendo facultades interpretativas con el paso de los años (un éxito que quizás le hizo más daño que bien) pero en esta ocasión su labor interpretativa es excepcional. Quizá sea de esos actores que dependen del director para dar lo mejor de sí, en Bitter Moon (Luna Amagra) de Polanski también logra una interpretación excelsa, pero en las comedias románticas en las que se encasilló, no pasa de cumplir con su trabajo y ser el guapo del cuento, lástima.

Dirección: James Ivory. 
País: Reino Unido.
Idioma: Inglés con subtítulos en español.
Año: 1987
Duración: 134 min.
Género: Drama. 
Fotografía: Pierre Lhomme
Banda sonora: Richard Robbins
Interpretación: Hugh Grant, Simon Callow, James Wilby, Denholm Elliott, Ben Kingsley, Rupert Graves, Billie Whitelaw, Barry Foster, Patrick Godfrey, Mark Tandy, Helena Mitchell, Phoebe Nicholls, Kitty Aldridge.
Guión: James Ivory, Kit Hesketh-Harvey (sobre la novela de E.M.Foster)
Sinopsis: 
En la Inglaterra de principios del sigo veinte el joven universitario Maurice Hall descubre su homosexualidad a través de su relación con Clive Durham. Inicialmente, Maurice se muestra inseguro y confundido acerca de su sexualidad, mientras que Clive esta más decidido a establecer una relación platónica. Sin embargo, la situación toma un giro inverso, y Clive decide seguir las normas convencionales de la sociedad casándose. El decepcionado Maurice, recurre a distintos métodos para “curar” su condición homosexual que no funcionan. Es entonces cuando conoce a Alec Scudder, miembro del personal de la casa de los Durham. Ambos comenzarán una nueva relación con la dificultad añadida de su diferencia de estatus social. Maurice deberá tomar la decisión que marque el rumbo del resto de su vida.

Maurice (en inglés con subtítulos en ¿polaco?)




sábado, 15 de febrero de 2014

15/28 Intolerable cruelty (EUA, 2003)

Dirigida por Joel Coen y (re)escrita junto con su hermano Ethan (el original era un  guión de Robert Ramsey y Matthew Stone), esta película es una clara muestra de la grandeza de los Coen capaces de trabajar con la misma inteligencia géneros tan distintos. Por supuesto que esta película está lejos de ser su mejor film, pero tampoco es el peor, es una buena comedia de excelente factura, es para ser de los Coen una película mediana. Ahora, una película promedio Coen todavía se destaca ampliamente por encima de la mayoría salida de Hollywood. Esta película, que en manos de muchos otros directores no habría pasado de una comedia de romance barata (tipo Julia Roberts y Richard Gere los protagonistas originalmente contemplados con el director Andrew Bergman, después Julia con Hugh Grant) en manos de los Coen es una magnífica sátira social, una comedia negra sobre el amor, la confianza, el control y las apariencias. Actualmente son tan pocas las películas que ponen algún esfuerzo real en sus tramas, diálogos y actuaciones que se agradece cuando uno encuentra una película de entretenimiento inteligente. Los hermanos logran imprimir su sello personal en esta especie de remebranza de las películas de los 30´s (Howard Hawks) a la vez que hacen una parodia de todas aquellas comedias románticas típicas y tópicas que parecen telenovelas que en lo único que se han fijado es en contratar a un par de actores en "buena forma" (definición hollywoodense). 

Los protagonistan forman una de las parejas fílmicas más logradas del cine, los personajes delineados por los Coen son interesantes y los actores les hacen justicia, los diálogos son excelentes. La vestimenta de ambos es impecable y los dos actores están en su mejor momento, tanto física como actoralmente, creo que esta hiperestlización de los personajes es parte de la sátira de la película, así como la manía del personaje masculino con sus dientes, entre otros guiños. 

Clooney aborda su cínico abogado con una demostración absoluta de sus recursos expresivos (es un papel que se juega con los ojos, con la expresión corporal, con la mirada cómplice) que le lleva a niveles nunca vistos anteriormente, arriesgando mucho a veces (véase esa malsana obsesión con sus dientes) y eso sin perder un ápice de ese encanto irresistible que le ha llevado a estar donde está. Zeta-Jones no se queda atrás, su presencia es magnética en cuanto aparece en la pantalla iluminando cualquier escena, mantiene el tú a tú con Clooney de forma admirable, incluso llega desaparecerlo en escena, y se permite el lujo de resultar a ratos insoportablemente perversa y a ratos hasta vulnerable. Enorme. (cita). 

Marilyn (Catherine Zeta-Jones) es una digna descendiente de la cazafortunas Jean de Barbara Stanwyck en Las noches de Eva (1941) - una negociadora astuta, una actriz formidable y muy consciente del poder de su propia sexualidad. La película está contada desde el punto de vista de Massey (George Clooney) el existoso abogado de divorcios y casos imposibles. Hay algo que quiere: Marylin la hermosa cazafortunas. Él la desea tanto que nos solidarizamos con este deseo, porque lo compartimos. Queremos que la conquiste. La pregunta es, ¿ella lo quiere o quiere su dinero o ambos?




También desfilarán los caricaturescos personajes secundarios, que aportan buena parte del humor sarcástico que despliegan los Coen: el abogado negro; la amiga de Marylin, con sus incontables cirugías pero siempre insatisfecha; el petrolero “campechano” y verborrágico que interpreta Billy Bob Thornton, etc. Joel y Ethan Coen, el primero como director, el segundo como productor y ambos como guionistas, conforman una pareja creativa que se ha caracterizado por su originalidad, su inteligencia y una profunda ironía a la hora de montar en escena su mirada crítica y sagaz sobre la cultura norteamericana. Película tras película (desde Barton Fink hasta Fargo o El gran Lebowski), también han desplegado un amplio conocimiento de los códigos de los géneros, a los que reinventan para lograr siempre una obra singular. El amor cuesta caro es un ejemplo más. 




La historia de el cazador cazado es menos previsible de lo que puede parecer en un primer momento y los Coen aprovechan para acumular, tópico tras tópico, burla burlando, flechas envenenadas hacia los abogados matrimonialistas. Pero está claro que no se paran ahí: el abogado matrimonialista es un engendro de una sociedad sin valor y sin valores que santifica el poder de la American Express ante todas las demás cuestiones. No es que ya no se fíen de los emigrantes, de los de otro color o de los compañeros de trabajo. Es que ya no se fían ni de los familiares. Esos que protegen bombardeando otros países. Hollywood se muestra como un claro demonio, Las Vegas como el purgatorio, una cara con ángel como la salvación. Pero lo angelical no tiene sexo, ni tiene físico, ni tiene curvas, por lo tanto, cuidado con errar el camino. (cita 2)

Otras cosas que son factura de los Coen: la inteligencia femenina irredimible e irremediable en la belleza de Catherine Zeta Jones, el impagable personaje compuesto con su habitual talento por Billy Bob Thornton, los momentos cómicos e incorrectos de Cedric the Entertainer, el discurso redentor de Clooney que deja bien a las claras lo que opinan los Coen de Las Vegas, de los abogados, del matrimonio y , sobre todo, de los momentos cumbres del cine, las escenas del asesino a sueldo Resuello (simplemente tronchantes), el programa televisivo del final, la estrecha colaboración entre el protagonista y su ayudante, los diálogos, los caretos, el tempo, la irregularidad del conjunto, la genialidad de sus partes, etc  (cita 2)


La fotografía y el manejo de color excelentes a cargo de Roger Deakins. Es una película donde fotografía, decorados, vestuario, todos los aspectos exteriores, está muy arriba en el escalafón alto. El glamour de Hollywood no es la única novedad en el proyecto para Joel y Ethan. Se les conoce por escoger el reparto entre sus actores habituales, pero aquí, las circunstancias que rodeaban al guión hicieron que el reparto se saliera un poco de lo común.

Casi toda la película ha sido rodada en la zona de Los Ángeles, desde Encino a Malibú, pasando por el centro de Los Ángeles y San Marino. Los Jardines Botánicos de la Biblioteca Huntington sirvieron de decorados para la lujosa boda de Marylin y Howard. La sala donde Rex tiene sus trenes, el gimnasio y el apartamento de Wrigley están rodados en la famosa mansión “Paramour” en Silverlake. Además de los decorados naturales, también hicieron falta cuatro platós en “The Lot” en Hollywood para recrear el despacho de Miles y la sala de conferencias. “El bufete de Miles es el mejor de la ciudad; queríamos reflejarlo. Nada más entrar, uno se da cuenta de que podría estar en la portada de cualquier revista”, comenta el diseñador. La sala del tribunal donde Miles vapulea a Marylin también se recreó en un plató.




Es un eterno estira y afloja entre lo que cada uno de ellos es y lo que cada uno quisiera ser o vislumbra que podría ser. Hay una deseo de ser de otra forma pero a la vez una desconfianza, bastante real, de dejarse ser en ese mundo de ambiciones y frivolidades en que viven.  Es una comedia anti romántica donde a pesar de que los protagonistas acaben juntos no estamos seguros si están hechos el  uno para el otro o si se merecen el uno al otro. Mucho menos podemos asegurar que vivieron juntos y felices para siempre. Una película de amor, dinero y violencia donde se critica el modo de vida consumista y litigioso de los Estados Unidos. Los hermanos Coen arremeten contra la sociedad del éxito y del bienestar económico para reivindicar, en clave de comedia romántica, los sentimientos humanos contradictorios y las ambigüedades del corazón.



Dirección: Joel Coen.
País: EUA.
Año: 2003.
Duración: 100 min.
Interpretación: George Clooney (Miles Massey), Catherine Zeta-Jones (Marylin Rexroth), Geoffrey Rush (Donovan Donaly), Cedric The Entertainer (Gus Petch), Edward Herrmann (Rex Rexroth), Richard Jenkins (Freddy Bender), Billy Bob Thorton (Howard D. Doyle), Paul Adelstein (Wrigley), Julia Duffy (Sarah Sorkin), Jonathan Hadary (Heinz).
Guión: Robert Ramsey, Matthew Stone y Ethan & Joel Coen; basado en un argumento de Robert Ramsey, Matthew Stone y John Romano.
Producción: Ethan Coen y Brian Grazer.
Música: Carter Burwell.
Fotografía: Roger Deakins.
Montaje: Roderick Jaynes.
Diseño de producción: Leslie McDonald.
Dirección artística: Tony Fanning.



Trama: Miles Massey (George Clooney) es un famoso y rico abogado de Los Ángeles, especializado en casos de divorcio. Sin embargo, a pesar de su brillante historial profesional, de contar con el respeto de sus colegas y de haber redactado un contrato perfecto que lleva su nombre (el "acuerdo prematrimonial Massey") se encuentra en una situación, en la que el tedio se ha apoderado de él y necesita nuevos retos. Todo cambia cuando Miles conoce a alguien como él: la devastadora y multi-divorciada Marilyn Rexroth (Zeta-Jones), especializada en matrimonios en serie, que está a punto de divorciarse de un cliente de Miles, Rex Rexroth, rico constructor y donjuán empedernido. Marylin tiene a Rex entre la espada y la pared gracias al trabajo realizado por Gus Patch, un investigador privado nada barato. Lo que busca es disfrutar de la independencia económica que le proporcionará el divorcio, pero gracias a la habilidad de Miles, se quedará sin nada. Marylin no se rinde y decide pagarle con la misma moneda